Presilábica

Un espacio para reencontrarme con la escritura.

Adolescencia I

Durante la adolescencia luche por mi identidad, como algo nuevo. Me parecía haber nacido el día que le contesté mal por primera vez a un adulto, fue como sí todo fuera nuevo y tuviera que empezar de ceros a construirme. En esa época me hice una imagen de mí, que fue el fruto de alegrías, dolores, viejas heridas y el criterio particular que se tiene a esa edad, que en mi caso básicamente consistía en no seguir el modelo de mujer que conocía. La adolescencia fue eterna, pasaban y pasaban los años y sentía que se sumaban más y más nudos al hilo lógico, que yo quería que fueran mis acciones, sentimientos y pensamientos. Esperaba amanecer un día sin asuntos por solucionar en el alma y siendo la mujer que soñaba ser.

Mi rutina en esos años se componía de: pelear, caminar, orar, hablar, gritar, leer, cambiar de actividades, tomar mucho café, elegir ropa, mirarme al espejo, conocer, rechazar, llorar, sentir, volver a sentir, pensar, odiar el espejo, tratar de entender, intentar escuchar y ...pelear de nuevo; con la particularidad que todo lo viví como si la vida se fuera a acabar en ese segundo y todo el universo girará en torno a dos preguntas: ¿quíen soy? y ¿qué quiero hacer con mi vida?. Fue realmente agotador y apasionado.

Dí muchas peleas y de tanto darlas construí una lealtad muy fuerte hacía lo que quería ser en ese momento, que más que todo se definía por lo que no queria ser o hacer. No quería ser el modelo de mujer, bueno, en realidad no quería ser como tres tipos de modelos de mujer que conocía y a las que le tenía nombre y todo:

1. Modelo "Pantalón Pegado": la que se maquilla, hace dietas, va al gimnasio, usa tacones, ropa pegada, es sexy, se aliza el pelo, sale a rumbiar al sitio que este "in" y auya en perfecto inglés las canciones de Britney Spears.

2. Modelo "Señora": su identidad esta definida por sus hijos y su esposo, es sacrificada, sufrida, resignada, mínimo es experta en dos tipos de manualidades, sabe planchar, lavar ropa y cocinar.

3. Modelo "Ñoña o Nerd": excelentes estudiantes, responsables, cumplidas, grandes lectoras, psicorrigidas, con muy buena memoria y las preferidas de cualquier profesor; por ende nada populares.

Termine siendo un revuelto de los tres modelos que rechazaba; realmente hasta ahora lo estoy aceptando y me esta ardiendo la lealtad adolescente. Tengo más o menos claro porque los rechazaba: no me aceptaba, tenía miedo y era una experta en generalizar. Más o menos la lógica era esta:

1. Modelo "Pantalón Pegado": no creía que yo fuera una mujer bonita o atractiva y pensaba que si una mujer se cuidaba era hueca o boba.

2. Modelo "Señora": a todas la "señoras" que conocía las veía muy infelices y frustradas.

3. Modelo "Ñoña o Nerd": me sentía muy incapaz de ser una persona excelente y de competir con otros.

La verdad, ahora me arrepiento mucho de haber generalizado tanto, de haber rechazado con tanta radicalidad tantas actividades, lecciones y compañias. Siento que estoy comenzando a hacer cosas en las cuales muchas ya son expertas y me siento en una desventaja abismal en lo académico, los idiomas y en los hábitos de salud.

Creo que hice lo que pude con la edad, el dolor y la rabia que tenía; pero en días como hoy me entristece demasiado empezar de cero. Me duele ser consciente que me voy demorar un largo tiempo en aprender ciertas cosas que ya podría saber muy bien y es triste entender que alcanzar mis metas va a ser una labor mucho más díficil de lo que hubiera podido ser.

En la casa

Ahora mi trabajo es buscar trabajo. He organizado un horario para aprovechar la jornada y buscar mi nuevo empleo de la mejor forma posible. No ha sido fácil estar sola todo el día pero estoy disfrutando cosas que hace años no vivía. En la casa el tiempo pasa lento, el día rinde más. Disfruto del silencio y de sentimientos y pensamientos que tenía debajo de todo el ruido, que me producía en el alma las múltiples agendas y presiones; vuelven a surgir como si despertaran renovados de un largo sueño.

Estoy orando, haciendo ejercicio, "cocinando", jugando ajedrez, leyendo; pero siempre empiezo el día con esta pregunta en la cabeza: hoy que voy a hacer por conseguir empleo? y lo termino respondiendo esa misma pregunta. No quiero "echarme a las petacas", como diría mi mamá, es fácil acomodarse cuando ya están cubiertas las necesidades básicas, por eso todos lo días me incomodo de adrede, leyendo cosas que me retan o soñando con metas que no podré alcanzar si me detengo ahora profesionalmente. O me visualizo como ama de casa por siempre, y ya sólo con eso tengo motivación para rato, (respeto a las que deciden serlo y son felices con ello, pero no es por ahí mi elección)

Al contrario de muchos momentos de mi vida no estoy ansiosa, aunque si tengo temor de no conseguir trabajo y hay días en que siento que no aproveche la bendición de estar viva. Pero tengo en el alma una certeza toda bonita, que todo saldrá bien.

Por el momento me seguiré gozando eso de estar conmigo, mi y yo.

Vida despues de la muerte

Soy de reaccion retardada para la vida y para la muerte. Cuando me dicen que alguien murio no comprendo, me parece que se fue de viaje, cuando alguien esta embarazada no puedo conceptualizar que alli este un ser humano. Me demoro mucho tiempo para entender. De pronto tiene que ver con que no veo lo que esta pasando en esos estados; no entiendo que se hace, ni que se es despues de la muerte y antes de la vida.

Me ha pasado varias veces que me dicen que alguien murio y muy poco tiempo despues me dicen que comenzo una vida humana y que va a nacer despues de 9 meses de estar en una barriga. Esta semana me volvio a suceder; primero anuncio de una muerte y despues anuncio de una vida. Puede parecer exagerado pero me duele igual cuando la gente muere en un accidente y cuando comienza su existencia por accidente.

Me parece igual de tragico llegar a este mundo cuando nadie lo quiere que irse cuando uno no quiere.

Pd. J, seguire escuchando tu voz y tu risa en mi corazon, no olvidare tu forma de bailar merengue, las lagrimas y locuras que compartimos; tampoco tu mirada cuando yo estaba en urgencias. Ojala te enteres que no te guardo rencor y que comprendo todo lo que paso. Dile al Padre que nos guarde de nuestros enemigos, yo por mi parte ya le dije que no te deje manejar moto, no creo que haya para donde mas ir si te matas alla.

Computador-fobia

Quiero pedir disculpas a todos los que pasaron por aquí y no han encontrado nada nuevo que leer. Sufri de una computador-fobia muy grave, dado que todo el día en la oficina me la pasaba frente a una maquinita de estas, me aburrí que me ardieran los ojos, de relacionarme con la gente que más amo por medio de ventanitas de conversación y del dolor de la espalda. Cuando llegaba en las noches a mi casa sólo quería no ver un aparatito de estos, idem para los fines de semana. Pero ya pasaron los meses y ahora que salí de mi anterior trabajo, se me paso la fobia,por lo tanto renovaré, a mi propio y especial ritmo, la escritura de posts.

Gracias por sus saluditos y silencios, siempre son muy bienvenidos y calientan mucho el alma.

Noticia

Porque hay que seguir al corazoncito.
Porque hay que buscar algo más antropólogico.
Porque soy buena para enseñar pero no bajo este esquema.
Porque se me estaba torciendo la proyección laboral.
Porque creo que sí puedo alcanzar lo que quiero.
Porque es muy complicado trabajar con el esposo.
Porque hay cosas que la plata no paga.
Porque no quería estar más ahí.

Renuncie.



Nota: La tira es de liniers, para variar.

Bailar

La música es la lluvia que limpia mis penas y suaviza la intensidad de mis sueños. Recoje las pasiones de mi alma y las acomoda con el movimiento de mi cuerpo. Cada una de mis partes se mueve a su compas, descubriendo nuevos rincones de sí mismas. Los segundos que bailo me enfrentan a mi propia belleza. Belleza ocultá, que sólo dejo salir en esos momentos cuando nadie me mira. Cuando mi cuerpo baila la piel se pega al alma y siento como nunca que soy una, que no soy miles, que no soy otras. Que la luz que tengo por más fuerte que sea no cegará a nadie...Muevo la cadera de un lado a otro en coordinación perfecta con el escalofrío tibio que me recorre la columna. Por las palmas de mis manos y de las plantas de mis pies parecen salir hilos, que alrededor de mi van tejiendo una red liviana que me eleva y llena todas mis respuestas de aplomo.

La música se acaba, ya no hay excusa para seguir brillando.


pd. Ella es Doña Delia Zapata Olivella: coreografa y bailarina de folcklor colombiano, ella sí sabía brillar.Imagen tomada de colarte.com




Mi oficina

Una oficina es un lugar donde un grupo de personas trabajan. Esto es lo mínimo que tienen en común las oficinas, porque de resto cada oficina es un mundo distinto. Hay muchas donde no se maneja un horario fijo, unas son cómodas, otras son miserables, unas son grandes, otras pequeñas; existen en las que la gente trabaja para ganarse un sueldo y otras donde la gente trabaja por gusto y también, aunque usted no lo crea, oficinas donde se trabaja por las dos cosas.

Las oficinas, ese grande y pequeño mundo donde miles de ciudadanos pasamos la mayoría del tiempo que estamos despiertos. Ese maravilloso mundo, donde muchos han caminado victoriosamente hacia sus metas, donde tantos han descubierto sus capacidades, se han convertido en valientes, han tejido ideas creativas y han logrado que su nombre, ya no sea otro nombre de la nómina. Ese maravilloso mundo, me tiene ahogada.

Ahora, ¿por qué este templo de la sabiduría y del desarrollo humano contemporáneo ha despertado en mi los peores instintos animales? volvamos al primer punto: no todas las oficinas son iguales, es la mía, tan única ella, la que me tiene en este estado lamentable. La siguiente pregunta, tal vez obvia, es ¿qué tiene la oficina de Presilábica para que ella este así?, la respuesta es compleja y en un post catártico, como este, no cabría la descripción de mi ambiente laboral. Pero lo que puedo y quiero decir en este contexto es que:

  1. No le voy a contestar a mi jefe: si, cada vez que me pregunte si estoy de acuerdo.
  2. Lucharé insaciablemente por señalar los errores que se están cometiendo, por más que eso signifique que presionaré para que mis compañeros salgan de su lugar de comodidad.
  3. Me sobrepondré, cada día, al desorden de mi área; tratando de ignorar que algunos procesos que debo hacer son una perdida de tiempo y carecen de lógica.
  4. Me encomendaré cada mañana a San Judas Tadeo, el patrón de los casos difíciles y desesperados, para que no se me pegue la pereza que respiro en el ambiente.
  5. Rezaré la novena de la Virgen de los Nudos, para que no se me haga un nudo en la garganta cada vez que me miran como loca, por insinuar que la oficina de asuntos estudiantiles no puede ser la misma que la de admisiones y registro.
  6. Ignoraré respetuosamente a mis compañeros cuando sutilmente quieran que yo haga el trabajo que ellos tienen que hacer.
  7. Me haré invisible cada vez que los estudiantes me pregunten por aspectos que deberían estar legislados por un reglamento, pero este no existe porque no hay tiempo para hacerlo.
  8. Ignoraré rigurosamente que no estoy trabajando como antropóloga.
Pd. Voy a renunciar en diciembre.
Pd2: La caricatura es de Liniers.


[Pa' arriba]